Sin darnos cuenta, el procesamiento de la información ha pasado a ser algo constante en la mayoría de las actividades de nuestra vida cotidiana. Y la proximidad de las Nuevas Tecnologías hace que permanentemente desarrollemos nuevas estrategias para adaptarlas a nuestras necesidades.

Sin darnos cuenta hemos aprendido a comunicarnos de formas diferentes e impensadas hace solamente un par de años. Es común viajar en colectivo, estar en una oficina, en un shopping, o el ámbito que fuera, y percibir que la mayoría de las personas recurre a su celular para estar en contacto con sus seres cercanos, comunicándoles una noticia importante del día o simplemente avisándoles que están llegando al lugar de encuentro. Los “cyberlocutorios” se han vuelto un referente de cualquier barrio, pueblo o ciudad; no importa la cantidad de personas que allí vivan ni la distancia física que los separe de los vecinos más próximos, la posibilidad de comunicarse con otros o de recibir noticias desde el otro lado del planeta es inmediata.

Seguramente podríamos pensar juntas miles de otros ejemplos en los cuales la Sociedad de la Información está omnipresente en este espacio y tiempo que nos toca vivir, generando diversos efectos sobre la organización social.

Como ya saben, la temática que abordaremos en el Seminario será la de la Educación y las Nuevas Tecnologías. Al realizar una mirada retrospectiva sobre la historia de la educación, podemos percibir que actualmente estamos atravesando, también en esta esfera, la inserción en un nuevo paradigma. La aparición de nuevos lenguajes de la comunicación y de la información suponen continuidades y rupturas respecto de los saberes tradicionalmente instalados en la escuela. Lo que se puede hacer desde esta institución es aprender a dialogar con esos lenguajes, conocerlos, usarlos, encontrar sus potencialidades para construir con los
alumnos una mirada crítica sobre los mismos. Y como la mejor manera de
conocerlos, usarlos y ser críticos con ellos es empleándolos. Como formará parte de esta asignatura el ser usuarios eficientes y responsables de las TICs, las invito a utilizar este espacio para expresar nuestras opiniones y pensamientos acerca de y no podríamos imaginar un recorrido por estos temas sin ser usuarios críticos de las mismas.

Aún sigue habiendo discusiones, resistencias y prejuicios acerca de la utilidad que estas nuevas tecnologías brindan tanto a docentes como a alumnos. Pero también son cada vez más frecuentes las valoraciones positivas que dan cuenta de su potencial para el aprendizaje. De lo que si podemos estar seguros es que el camino está emprendido y no hay retorno. Las TICs van “naturalizando” su presencia en nuestras salas, y esta situación debe ser atendida, requiriendo una reflexión genuina de nuestra parte.

Ana María